Fiesta de Decanato (I): Discurso del Decano
El pasado 13 de octubre, alrededor de las 20.15 horas, comenzó en la sala de estar de nuestro Colegio Mayor, el solemne acto de investidura del Decanato 2008/09. La ceremonia consistió en cuatro discursos, que fueron pronunciados por:
- Juan Rubén Ferrer Espada. Vicedecano 1 de Torre 2. Estudiante de 3º de Biología, leyó la memoria de actividades del pasado curso académico 2007/08.
- Nicolás Varela Gubitosi. Decano de Torre 2. Estudiante de 6º de Medicina, pronunció el discurso que os ofrecemos a continuación.
- Jokin de Irala Estévez. Subdirector del Departamento de Medicina Preventiva y Salud Pública, Profesor invitado a la ceremonia.
- Xavier Domènech i Llauradó. Director del C.M. Belagua – Torre 2.
Excelentísimas autoridades académicas. Ilustrísimos miembros de Dirección y Decanato de las otras sedes. Queridísimos residentes, y antiguos residentes, de este Mayor. Amigos todos.
Es para mi un inmenso honor estar aquí y dirigiros estas palabras. Aunque, la verdad sea dicha, no sé muy bien por dónde empezar.
En un principio iba a contaros un chiste, pero luego me di cuenta que D. Rafael Alvira ya lo había contado hace un par de años, así que cambié de opinión.
Todavía recuerdo cuando llegué aquí hace ya 5 años. Fue una llegada al estilo película (aunque el protagonista no se parecía en nada a Brad Pitt!) Yo estaba, en ese entonces, a punto de empezar mi segundo año en la facultad de Medicina de París, cuando me dieron las notas de selectividad, que había pasado unas semanas antes. Había aprobado. Así que esa misma tarde hice una maleta, me fui a la estación de trenes y le dije al buen hombre de la taquilla: ¿me podría dar un billete para Pamplona? El hombre me miro con cara de asombro y me pregunto ¿Eso queda en España, no?. Y bueno, me dio un billete, y me metí en el tren. Hasta ahora, poco tiene de película la historia. Pero el hecho es que llevaba mas de 10 años sin pisar España, no tenía ni la más mínima idea de dónde quedaba Navarra (así que menos aún Pamplona), y de la Universidad de Navarra sólo sabía que era del Opus Dei. Belagua, cómo os imaginaréis, me sonaba a chino! Así que llegué al día siguiente, y lo único que tenía era una maleta, una carta de la Universidad diciendo que estaba admitido en 1º de medicina, y un mail de un tal Xavi Domenèch diciéndome que me esperaba en Torre 2. Esa fue mi llegada a Torre. Estábamos a principios de octubre, y ya llevaban tres semanas de clases. Y alguno preguntará: ¿y por qué viniste aquí si no sabías ni lo que era? Pues porque Universidad de Navarra, ¿dónde mejor? Y ahora que empiezo mi último año aquí, os puedo asegurar que venirme es la mejor decisión que haya tomado en mi vida. Ha habido momentos duros. Ha habido lágrimas, pero también ha habido risas, muchísimas risas.
Una de las cosas que más agradezco, es haber tenido al mismo equipo de dirección en estos años. Ellos me han visto madurar, me han visto en los buenos momentos, me han visto en los malos también. Han sabido aconsejarme siempre, han sabido ayudarme. A veces no entendía porque me decían las cosas, y muchas veces me reboté con ellos, pero hoy, sé que tenían mucha razón. Xavi, Francesc, Juanín, Marc: Gracias.
Y os preguntaréis que tiene que ver todo esto que cuento con la investidura del Decanato. Pues hombre, de buenas a primeras, bien poco. Pero rascando un poco más, bastante.
Este colegio mayor tiene una peculiaridad, y es que pretendemos, agarraos bien, que esto sea una familia. Sí, nada más y nada menos que una familia. Y lo que suena muy bonito en el papel, es en realidad muy difícil de conseguir. Llegamos todos de diferentes sitios, todos somos únicos, hijos de nuestro padre y de nuestra madre, y aún así, tenemos la ambición de crear una familia, un hogar. Y para eso están aquí los directores, para eso están aquí todos los viejos. Y el Decanato no es un organismo cuyo fin sea montar fiestas, o coordinar actividades, o simplemente encargarse de que las cosas sigan un orden por que sí. No. No es así. Decanato no es más que una parte más de esa familia. Y nuestro papel es, principalmente, conseguir que estéis a gusto aquí. Que sintáis esto como vuestra casa. Y sois muchos en primero que puede que no lo entendáis por ahora. Pero no os preocupéis, lo entenderéis en cuanto lo viváis.
Antes empecé hablando de mí por un motivo muy sencillo. Creo, ahora que empiezo mi 6º año en torre, que puedo decir con franqueza: Torre 2 es mi casa. Para lo bueno y para lo malo. Pero es mi casa. Y puede que irme de torre en unos pocos meses sea lo que hace que, para mí, este año, un toque más sentimental.
Uno no puede nunca entender las cosas cuando mira al futuro. Uno no sabe lo que pasará. Pero mirando hacia el pasado, todo se entiende mejor. Y ahora es cuando yo empiezo a mirar hacia atrás, y no puedo más que dar gracias. Gracias a toda la gente que ha estado apoyándome estos años.
Y también ahora es cuando os miro a vosotros, y sólo puedo recomendaros una cosa: que disfrutéis de vuestros años en la Universidad al menos tanto como yo. Y disfrutar no sólo quiere decir salir de fiesta hasta las tantas de la mañana. La Universidad es mucho más que eso. Ser universitario es, antes que nada, un modo de ser. Y eso es lo que pretende la Universidad de Navarra. Formar universitarios de verdad. Que sean buenos profesionales. Que sean buenas personas. Que sepan moverse en todos los ambientes, que sepan de todo, aunque eso a veces les valga premios de tiradas de moto.
A los de primero, solo os voy a pedir una cosa. Escuchad a los mayores. Escuchadles, respetadles, hacedles caso. Ellos han pasado por donde estáis vosotros. Ellos han tenido los mismos problemas. Y nadie mejor que ellos puede aconsejaros. Escuchadles, hacedles caso. Probablemente no entendáis ahora mismo muchas de las cosas que se os dicen. Pero es lo que dije antes: las cosas sólo se entienden cuando se mira hacia atrás.
A los de segundo, os pido que seáis compasivos y comprehensivos con los viejos, a la vez que os vayáis preparando para serlo vosotros también. Compasivos, porque todos tenemos días buenos, y días malos. Todos hacemos cosas bien y cosas mal. Pero necesitamos vuestra comprensión y vuestro apoyo para poder seguir haciendo las cosas. Y os pido que os vayáis preparando. Muchos seréis viejos el año que viene, y en vosotros cargará todo el peso de la torre.
Y a vosotros, viejos, ¿qué deciros? Sois realmente el alma de esta torre. Juanki será la memoria histórica, pero vosotros sois la columna vertebral. Sin vosotros, esta torre se derrumba. Así que a todos, desde ya, os doy infinitas gracias por todo lo que hagáis este año, porque estoy seguro que gracias a vosotros, este año será increíble.
Por último, quería hacer un inciso pequeño, para darle las gracias a una persona en particular. Ese hombre que lo tiene fácil para vestirse cada mañana! D. José Luis. Hace ya 6 años que me aguanta! Se ha ganado el cielo! El motivo por el cual quería mencionarle es porque el lunes pasado, día en que se suponía iba a dar este discurso, además de cumplirse el 6º aniversario de la canonización del que muchos llamamos Nuestro Padre, se cumplían 7 años desde que ese riojano que va siempre de negro se ordenaba sacerdote. Creo que sólo por eso se merece todo nuestro respeto, por ser sacerdote. Y quería mencionarle, para que supiese que todos contamos con su preciosa ayuda para sacar este colegio mayor adelante.
Torre 2 es, sin lugar a duda, el mejor colegio mayor de esta universidad, pero más aún, un sitio exclusivo en este mundo. Torre 2 es mi casa, y nada me haría más feliz que saber que muchos más lo consideraseis así.
Muchas Gracias
4 Comentarios en “Fiesta de Decanato (I): Discurso del Decano”
Grande decano!!! felicidades a ese decanato… pero muchas cosas pueden salir mal combinando a rufo, mat, fernandito y nico así que ojo..jajaja
IPascual
18 de Octubre de 2008 a las 4:01
acabo de llegar de Sutton bastante perjudicao q sepas q casi e llorao nicolas…
saludos a todos desde bcna!
q
19 de Octubre de 2008 a las 22:04
menos mal q prometiste ser breve…
martín
1 de Diciembre de 2008 a las 13:21
felicitaciones primo!!! buen dicurso, eh? con abundantes làgrimas, me imagino… bueno, ya nos cruzaremos pronto
abrazo
martìn
Panchit
18 de Octubre de 2008 a las 2:02