En busca de la esencia de las cosas.
Durante una soleada (aunque un tanto fría) mañana de noviembre, el Profesor D. Rafael Alvira imparte una clase de filosofía a sus alumnos, entre los que se distinguen a varios residentes de la Torre: Juan Pablo, D. Pau, Jesús, Fran y Juan.
Abandonan momentáneamente las aulas para disfrutar del espléndido entorno natural que se encuentra en el corazón del campus de la Universidad. Con semejante escenario, ¿quién no se anima a plantearse como establecer, de manera racional, los principios más generales que organizan y orientan el conocimiento de la realidad, así como el sentido del obrar humano?
